

In Memoriam: Manuel Formerio Rodríguez Cruz (1942 – 2026)
Un orgullo imperecedero de Boca Chica y maestro de la cultura dominicana
El municipio de Boca Chica y la clase periodística del país se visten de luto tras la partida de Manuel Formerio Rodríguez Cruz (conocido cariñosamente por todos como Formerio Rodríguez), quien falleció este 13 de julio de 2026 a la edad de 83 años. Con su partida, se apaga la vida de uno de los hijos más nobles, desprendidos y polifacéticos de su comunidad, pero se enciende un legado que vivirá por siempre.
Un faro de letras, arte e identidad
Formerio Rodríguez no fue solo un comunicador; fue un verdadero hombre del Renacimiento en su amada Boca Chica. Su espíritu incansable y su profunda sensibilidad social lo llevaron a destacar en múltiples disciplinas:
- Periodismo y Comunicación: Maestro de la profesión, fue miembro fundador del Colegio Dominicano de Periodistas (CDP) y del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa (SNTP). Destacó por su palabra firme, su ética intachable y su constante disposición para orientar, enseñar y tender la mano como mentor a las nuevas generaciones de comunicadores.
- Gestión Cultural y Arte: Destacado pintor, actor, escritor, poeta, ensayista e historiador. Su vida estuvo consagrada a defender y promover la literatura, el conocimiento y la identidad cultural de su pueblo.
- Altruismo y Compromiso Social: Definido por quienes lo conocieron como uno de los seres humanos más desprendidos y generosos, Formerio fue un promotor social e intelectual comprometido con el desarrollo de su gente. Su entrega fue tal que, en vida, una escuela de su comunidad fue bautizada con su nombre, un merecido homenaje a su rol de educador e inspirador eterno.
«Dedicó su vida a la cultura, al conocimiento y al servicio de los demás, destacándose siempre por su espíritu altruista y su amor por su pueblo.»
Un legado que trasciende
La partida de este ilustre ciudadano enluta profundamente a su familia, a sus colegas de la prensa y a todo el municipio de Boca Chica. Hoy se despide al cuerpo, pero no a la obra. El ejemplo de Formerio Rodríguez permanecerá vivo en cada trazo de sus pinturas, en cada escrito que dejó plasmado, en la escuela que lleva su nombre y en el corazón de cada periodista y gestor cultural que tuvo la fortuna de inspirarse en su luz.
Paz a su alma y consuelo eterno a sus seres queridos.



